¿Por qué? Vivo en el siglo XXI y tengo la inmensa fortuna de tener la tecnología al alcance de la mano.
Este es quizá sólo un intento por rendir tributo a mis hijos.
Pero sobre todo, porque cada escena es irrepetible..., porque nadie vive dos veces.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Recuerdos
Sus bromas, sus risas y sus gritos de vaqueros, caballeros y robots. Sus preguntas llenas de lógica y faltas de malicia.
Su honestidad y falta de cálculo al actuar frente a los demás.